Oh! Sol...
¿Ves el aliento del tiempo carcomer con
ansias su fétida y amarga carne?
Aquel despojo que alguna vez fuese Elisa;
ahora ella viaja a tráves del camino del
gusano, con su perfume a flor marchita...
No soporto este odor en esta etílica condición
del dolor, en vano remuevo la tierra; ya que su
calor definitivamente se ha ido, en este abrazo
cadavérico de aquella tarde rojiza.
Sé que no despertarás a mi lejano llamado...
Las memorativas flores se mezclan con el tono
ácido de sus restos; en el cual, el ejambre
larval reclama su bocado; devolviendo, lo que
alguna vez hemos devorado a las voluntades
de Gaia.
El recuerdo será mi único consuelo, hasta la
hora de mi partida, donde mis pasos irán por
el camino del gusano...
[Dedicado a quienes se fueron, y a quienes se irán...]
cambio
Hace 15 años

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