Sé que vienes del abismo del hombre...
Mirando la turbulenta brisa; Golpeadme
con tu incansable sonido blanco...
¡Oh demonio de hierro!
Has sido construido con los últimos
encantos de la humanidad...
Mis oidos son inconsolables ante tu
morboso paladar...
Expeles el aliento de lo infinito desde
tu esófago; Mirando con horror los
decenios translúcidos, los mismos que
lubrican el engranaje de mi destrucción.
Escribes el sonido blanco de la asfixia...
cambio
Hace 15 años

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