Mujer...
Por el fruto de tu vientre, el
dolor recorrerá tu espalda en
venenosa proporción.
En esas vertientes de la miseria,
el zarpullido es su reverencia.
Hombre...
Tu semilla sólo germinará la
contaminación, con su arenosa
forma.
Con una expresión del pesar, al
recordar la gloria, ahora, es
sólo un reflejo del consuelo.
¡Naces en la siembra!
¡Mueres en la cosecha!
El tiempo es impaciente...
Mujer, buscaste al hombre;
Cuando buscaste rosas, espinas
abrazaste.
¿Has elegido el estigma?
¡Sangras y mueres por ello!
cambio
Hace 15 años

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